Antes de integrar cualquier capa de análisis psicofisiológico conviene fijar qué se mide, qué no se mide y bajo qué condiciones. El sistema estima fatiga y estrés a partir de microgestos, patrones de atención y tiempos de reacción, pero no interpreta intención, no anticipa movimientos de mercado y no decide por el operador. Cuando una señal sostenida coincide con una orden de riesgo fuera del plan declarado, la orden se detiene; el juicio sobre la estrategia sigue siendo humano. Tampoco sustituye asesoramiento financiero ni promete resultados: solo añade una capa de seguridad operativa con registros auditables.